- Soy
de la alta Extremadura,
-
soy de un pedazo de España,
- agua
cristalina y pura,
- tuvo
el Tajo que la baña.
-
Cáceres que el Tajo baña
-
esta es mi segunda cuna,
-
pues la primera es España
- y
la tercera ninguna.
- Y
de tercera si tuve
- que
fué mi pueblo natal,
- pero
el agua sube y sube,
- con
desenlace fatal.
- En
medio de dos comarcas
-
de la tierra cacereña,
-
entre Arañuelo y Villuercas,
-
en la llanura extremeña.
- Fue
Talavera la Vieja,
- querida
Taliaverilla,
- sin
muro que te proteja
- del
Tajo, a la misma orilla.
- El
río te dio la vida
- después
de muerte te hirió,
- pero
el morir por dar vida
-
es ser más que el que existió.
- Rojas
vegas tu tuvistes
-
que el Tajo convertiría,
- más
por su culpa no existes,
- con
su agua te destruiría
- ¿De
rojas vegas te digo?,
- a
temporadas lo fueron
-
cuando las sembraron trigo,
- más
después se convirtieron.
- ¿Te
digo se convirtieron?,
-
las convirtieron labriegos
- pues
mucho tesón pusieron,
-
hasta ponerlas de riegos.
-
Antes fueron de trigales
-
las vegasque tu tenías,
- que
en tardes primaverales
-
pura cera parecías.
- Como
caprichoso niño
- que
juega con los colores,
-
a blanco de piel de armiño
-
cambió el color de sus flores.
- Blanco
intenso que al mirarles
- prestábase
a confusión,
- en
las tardes otoñales
-
matas de blanco algodón.
- Como
un campo de coral
- de
novia con blanco velo,
-
cual nevada artificial
- fruto
de llanto del cielo.
-
Que aquel que mirara bien
- y
contempló su blancura,
- quizá
se preguntó ¿quién?,
- ¿quién
le dio tanta hermosura?.
-
Se ia dio el agua del río
- y
la bendijo con ella,
-
pasó a ser de señorío
-
la bendita tierra aquella
- En
un vergel convertiste
- lóbregas
tierras calladas,
-
la materia prlma fuiste
- de
riquezas impensadas.
-
Cual plata líquida fueras,
-
en los surcos te fundieron,
- conducida
por regueras,
- que
rudos brazos hicieron.
- Brazos
fuertes, sin cerebros,
- los
brazos de Extremadura,
- cosecharon
como negros
-
el fruto de la incultura.
-
Llegan de pueblos lejanos
-
que les dieron más cultura,
- otros
cerebros sin manos,
- que
no parió Extremadura.
-
Líquldo de los plateros,
-
que corres por las regueras,
- los
cerebros financieros
-
cortarían tus carreras.
-
Elevan tus enemigos
-
los niveles a sus cotas,
-
y son tus casas testlgos,
-
girones de lanzas rotas.
- Y
tú al verte retenida
- entre
hormigones y asfaltos,
- subistes
enloquecida,
-
por los bajos y los altos.
|
- Grandes
lagos en tus valles,
- arroyos
son tus caminos,
- grandes
ríos en tus calles,
-
van trenzando remolinos.
- Hasta
mi pueblo inundaste,
- y
los recuerdos queridos,
- en
un mar que fabricaste,
-
por cerebros retorcidos.
- Aguas
mi cuna inundaron
- y
tantas cunas queridas,
-
en el mar que fabricaron
-
unas mentes retorcidas.
-
Las que plateadas fueron
- cristalinas
y pulidas,
- aguas
turbias se volvieron,
-
de sangre extremeña teñidas.
-
Al cubrir dos camposantos
-
con todos sus moradores,
-
que en el día de los Santos,
-
los peces les bajan flores.
-
De hormigón fueron tapados,
-
por el agua sumergidos,
- aquellos
Lares Sagrados
- con
los seres más queridos.
-
En pardos atardeceres
- y
en oscuras noches pardas,
-
claman justicia los seres,
- que
quedaron bajo el agua.
- y
en la audiencia criminal
- pendiente
tiene la Historia,
-
la citación judicial,
- de
su sagrada memoria.
- Y
allá en el Juicio final
- que
estarán los responsables,
-
el Ministerio Fiscal,
- acusará
a los culpables.
- Como
no tuvimos Juez,
-
y no hubo Juicio ni leyes,
-
es seguro que esta vez,
- les
juzgará el Rey de Reyes.
-
Apátridas somos llamados,
- patria
chica no tenemos,
-
¿por qué fuimos repatriado?
-
¿esto a quién se lo debemos?
-
Sin luchar, fuimos vencidos
-
éste es el mal que me aqueja,
-
como a todos los nacidos,
-
de Talavera la Vieja.
- Que
bien la canta mi lira,
- y
yo la sigo escuchando,
-
pues su recuerdo me inspira
-
y así la sigo cantando.
- Dos
sonetos, bien rimados,
- para
que alcances la gloria,
-
porque quedarán grabados
- en
las mentes y en la Historia.
SONETO.......................
- Pero
no guardes rencor, cuna mía,
- que
cuenten de ti las historias tristes,
-
destierro obligado por el sufristes,
-
y sin lucha de heroísmo o valentía.
- Y
cuenten que en noches que luna había,
- pomposa
de orgullo su amante fuiste,
-
delirando siempre como tu hiciste,
- con
caricias de espuma el te envolvía.
-
Dulce lecho materno del infante,
-
de menosprecio herrumbroso atrasado,
- el
hogar, dulce hogar del emigrante,
-
que volvió de otras tierras fatigado,
- sin
pararse a pensar por un instante,
-
que encontraría su pueblo inundado.
SONETO.......................
-
Por élla un soneto rimar quisiera,
- mi
musa que acaba en la sepultura,
-
que parda tierra de aquella llanura,
-
cubra mi cuerpo y el de mi compañera.
-
Pues somos piedras de pobre cantera,
- brotes
de entraña de una tierra dura,
- madre
de emigrantes de casta pura,
-
tallados a golpes de vida austera.
- Dejad
que descanse allí la incultura,
-
fruto de cuerpos con mente dormida,
- de
cosecha criada en la desventura;
-
hay otra cosecha que ya fue parida,
- que
grita en los campos de Extremadura,
-
que es sabia nueva, con ansias de vida.
Barcelona,
primavera de 1964
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TRAICIÓN EN LOS
TRASCORRALES
(Trascorrales,
calle de Talavera la Vieja, (Talaverilla)
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En
un ocaso perdido,
en lo más profundo, en lo hondo,
allá en la sima, en el fondo,
quedó mi pueblo, dormido;
en
la eternidad sumido,
olvidado por los reyes,
por los jueces y las leyes,
para siempre, sumergido;
romanos
de pecho henchido
enarbolando sus armas,
al saltarles las alarmas,
ya te hubieran, defendido;
¡¡
tú, descendiente aguerrido !!
¿Porqué no te sublevaste
y con co…raje luchaste,
como todo buen nacido?
Guerrillero
empedernido,
descendiente de Viriato,
valiente, guerrero nato,
en los confines temido;
¿porqué
en tu Tierra vencido?
Traición en Los Trascorrales,
el pueblo y sus arrabales,
por sus caudillos vendido.
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Que
de todos es sabido
tu futuro negociado;
por tus jefes traicionado,
es historia, ya lo ha sido;
fue
una tarde, anochecido,
la traición del traicionero,
por el maldito dinero;
cuanto llanto fue sorbido;
por
el que fuiste vendido,
a cruzado ya el poniente;
se creía omnipotente,
pero también fue abatido;
y
su último gemido,
fue la estricta confesión,
de su maldita traición,
hacia su pueblo querido;
que
recuerda entristecido
que le dejó en el olvido;
además de empobrecido
en la miseria metido.
Entre
cuatro sostenido,
sólo se llevó el vestido;
ese fue todo el cumplido, de uno que fue mal nacido.
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