MIS AMIGOS (Pulsar para ampliar la foto)
Me vais a perdonar que asome un poquino el orgullo ese que todos llevamos dentro. Esta foto merece capítulo aparte, hace poco yo componía unas estrofas para un “Evento” en el Valle del Jerte y una de esas estrofas decía: No tengo capacidad / para contar mis amigos / los amigos de verdad / no los del tiempo los higos.
En mi pueblo se decía: Tú eres mi amigo, ¡ja, ja, sí! ¡En el tiempo los higos!, Queriendo decir amigo de ocasión; la AMISTAD, “santa palabra” que yo no me atrevo a analizar para saber donde empiezan y donde acaban sus límites.
Estos nueve de la foto, éramos, fuimos, (entre ellos yo) nuestros amigos; la pandilla de amigos desde la infancia; digo fuimos, porque desgraciadamente falta uno, para el que haré capítulo y comentario aparte. De pie de izquierda a derecha, el último es nuestro amigo Aste:
Artemio Nava Redondo; una enfermedad le persiguió desde la juventud y nos lo quitó, un 29 de julio a los 34 años; como anécdota, un año en Carnaval, siempre alegres fiestas en Talaverilla se suspendieron y enmudecieron los bailes y su música, porque mi amigo Aste estuvo grave. Nos dejaría años más tarde en 1977. Tenemos la suerte de juntarnos en las bodas de nuestros hijos y en otras celebraciones y tenemos la suerte de contar con la presencia de su esposa nuestra amiga Fili, que nos acompaña casi siempre, lo que valoramos y agradecemos mucho, pues nos gusta comer en la misma mesa juntos y siempre guardamos silla para ella y es para nosotros muy significativo; se lo agradecemos, ella lo sabe y a él allá en lo alto que está (siempre fue y se hizo acreedor de esa altura) mi abrazo y el de todos, pero el mío quiero que sea el más fuerte, el más apretado.
Los otros ocho repartidos ¿cómo no?: Dos en Barcelona, Antonio y Seve; tres en Rosalejo, Pablo, Manuel y Nino y tres en Madrid, Baudilio, Julio y yo, Vicente. La foto como tantas y tantas delante de Los Mármoles; hasta el escudo de Talaverilla los llevaba.
Desde la infancia, desde los siete u ocho años somos amigos y aquí en la foto, tenemos, unos quince años, otros dieciséis y uno diecisiete.
DE PIE Y DE IZQUIERDA A DERECHA:
Saturnino Nuevo Manzano.- Alias “Nino”, “Manquillo”, “Gurichedo”; nacido el 15 de abril de 1942 y actualmente en Rosalejo (Cáceres).
Antonio Fernández Rodríguez.- Alias “Machaco”, “Torrezno”; nacido el 26 de octubre de 1940 y actualmente en San Feliú (Barcelona).
Severino Bre ña Fernández .- Alias “Breñas”; nacido el 1 de noviembre de 1942 y actualmente en L’Hospitalet (Barcelona).
Pablo Díaz Nava .- Alias “Morojuan” “Moro” “Cano”; nacido el 28 de mayo de 1942 y actualmente en Rosalejo (Cáceres).
Vicente Manzano Blázquez.- Alias “Cano”, “Chicho”, “Pitorro”; nacido el 24 de Junio de 1941 y actualmente en Leganés (Madrid).
Artemio Nava Redondo.- Alias “Porosis”, “Aste”; nacido el 20 de octubre de 1942 y actualmente descansa en paz allí arriba, en lo más alto.
AGACHADOS:
Julio González Fernández- Alias “Goyito” “Chicho” “Gurichedo”; nacido el 30 de junio de 1942 y actualmente en Leganés (Madrid).
Baudilio León Herreruela.- Alias “Chupi”, “Chupito”, “Cerero”; nacido el 5 de junio de 1941 y actualmente en Villaverde Bajo (Madrid).
Manuel Arroyo Nuevo .- Alias “Batería”, “Balí”, “Pitano”; nacido el 4 de octubre de 1941 y actualmente en Rosalejo (Cáceres).
Es curioso y lo voy a señalar que todas nuestras familias, nuestros padres tenían apodos y curiosamente ninguno llevamos los apodos de la familia y nosotros nos llamamos muchas veces entre nosotros por estos que quedo dicho. Sólo viven tres de nuestras madres y sólo uno de los padres, metidos ya en los 92; para ellos mi recuerdo y un fuerte abrazo aquí abajo en la tierra, y para los que faltan, ya que los conocí a todos, a los DIECIOCHO pero poco a poco nos fueron dejando; mi padre, Ángel Manzano Jiménez (Angel Viga) sería el primero de los dieciocho en irse, se fue muy temprano; mi recuerdo más cariñoso para ellos allá donde estén; les llegará con alguna lagrimina, que se escapa sin remedio en este punto.
Nuestra mocedad transcurrió en la época más fructífera y floreciente de Talavera la Vieja; nuestro pueblo florecía y con él nosotros por tanto fue alegre y a tope, eso sí, trabajando mucho, de sol a sol y sin descansos de fin de semana ni vacaciones sólo las fiestas grandes y no completas; así es el campo. Talaverilla crecía con los regadíos y era el pueblo más rico de la Comarca. Nuestra juventud y diversión fue sana, pero “puntera”; dos-tres cuadrillas más, nos igualaban en ese aspecto y la riqueza se transmitía como siempre dijo el refrán: El amor y el dinero no se pueden tener oculto. Sirva de muestra esta anécdota: En Casa del Chato otras pandillas 5-6 años mayores preguntan, ¿Qué pasa con vosotros que todas las noches estáis de gresca y jarana?; es que hace los años Pablo “Moro”; otra vez y los hizo el mes pasado.- ¡¡¡Juventud divino tesoro!!!. La pena, es que mis amigos ninguno tiene Internet, para corroborar esto; lo tienen los hijos, ya casados, pero… eso es otra historia!.
Sólo me resta que enviarles otro abrazo, más fuerte si cabe y de la cosecha de este año, por tanto no se me acaban.
Estos, a partir de los 12-13 años fuimos “LOS NUEVE” , hasta que murió el pobre Aste. Antes de esa edad tengo que destacar que también formaron parte de la “Cuadrilla”, Andrés “Tostón” y Pepe “Pelines” (mi recuerdo cariñoso para ellos dos también) ya que la primera “Cena de Nochebuena” que hicimos con 9-10 años, la hicimos en su casa y fue una liebre, que tío Pablo Serrano “Pelines” padre de Pepe, nos dio, regaló y preparó con su “buen talante” siempre y las cazaba con unas maravillosas galgas negras que tenía y que nos sirvió de Cena de Nochebuena; de las primeras cenas entre los amigos ya que antes las hubo o había pero “fritanga” de chorizos que poníamos uno cada uno y que era lo primero que comían los amigos por Nochebuena pero esta de la liebre sería la primera (como bautismo de fuego) de la típica costumbre que había entonces que LOS AMIGOS se comieran un cabrito, cordero, liebre o lo que fuera y así cayeron muchos cabritos, corderos o cochinillos etc. en años sucesivos y las siguientes Nochebuenas, incluso hasta después de casarnos.
Luego, por mor de las amigas (chicas), ellos se fueron separando de la “Pandilla”y siempre fuimos “LOS NUEVE” de los que quedamos todavía ocho, un poco “expatriados” eso sí, pero nos vemos de vez en cuando en Las Fiestas y celebraciones familiares. De este recuerdo (la foto), hice nueve copias y en el reverso les regalé unas líneas con los colores extremeños. Que nuestros buenos recuerdos y esa nostalgia nos acompañe hasta “el final del camino”.
Desde Leganés, 28-8-2005 día de San Agustín “Grande”, para todos vosotros mis amigos del alma, el abrazo más grande que os podáis imaginar.
Vicente Manzano Blázquez. |